Expertos de Glencore, Anglo American y Deswik analizaron los desafíos que enfrenta la planificación minera en un contexto marcado por mayores exigencias técnicas, ambientales y sociales, destacando la necesidad de integrar estrategia, inversión y ejecución para maximizar la creación de valor.
La planificación estratégica, la gestión de la incertidumbre y la importancia de anticipar escenarios complejos fueron algunos de los principales temas abordados durante el conversatorio “Decisiones que definen el valor en minería: Planificación estratégica, capital y ejecución en un entorno complejo”, realizado en una nueva edición de Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh).
La instancia reunió a Pedro González Carbonell, General Manager Technical Services and Strategy Latam de Glencore; Cristián Rojas Martínez, Vice President Strategic Planning Perú & Joint Ventures de Anglo American; y Carolina Toro, Key Account Manager de Deswik, bajo la moderación de Christian Guerrero, General Manager Chile y Argentina de Orica.
Durante el encuentro, los panelistas coincidieron en que la generación de valor en minería se define mucho antes del inicio de las operaciones, particularmente durante las etapas de diseño, planificación y evaluación estratégica de los proyectos.

En este sentido, Pedro González Carbonell sostuvo que una de las decisiones más relevantes para el éxito de una operación es comprender integralmente el recurso y el entorno donde se desarrollará. “El diseño es la base fundamental del mayor valor. Ya después hay que pedir que la ejecución sea impecable y disciplinada. El diseño es una variable crítica”, afirmó.
El ejecutivo de Glencore explicó que la planificación moderna debe considerar mucho más que el diseño minero propiamente tal, incorporando aspectos logísticos, ambientales, regulatorios y sociales que hoy condicionan el desarrollo de cualquier iniciativa minera.
Por su parte, Cristián Rojas Martínez destacó que gran parte del valor de un proyecto se define en sus fases tempranas de conceptualización y evaluación. Según explicó, las mayores desviaciones suelen originarse cuando no se analizan adecuadamente las incertidumbres presentes desde el inicio.
“La toma de decisiones tiene que estar asociada con manejar más rangos que valores determinísticos”, señaló, agregando que la industria debe avanzar hacia modelos de planificación capaces de incorporar escenarios probabilísticos y adaptarse a entornos cada vez más dinámicos.
Rojas también destacó la creciente influencia de factores externos en la planificación minera, incluyendo aspectos regulatorios, ambientales y sociales, que hoy forman parte de las variables críticas para la toma de decisiones estratégicas.
La transformación de la planificación minera fue otro de los temas centrales del conversatorio. Carolina Toro enfatizó que la complejidad operacional actual obliga a las compañías a evaluar múltiples alternativas antes de definir una estrategia de desarrollo.
“Hoy en día la planificación se está mirando como una gestión de riesgos”, indicó, destacando que la creación y evaluación de escenarios se ha transformado en una herramienta clave para reducir incertidumbres y respaldar decisiones de inversión más robustas.
La representante de Deswik también subrayó la importancia de integrar la planificación estratégica con la realidad operacional, señalando que los planes deben funcionar como un sistema capaz de retroalimentarse permanentemente con nueva información. “La brújula es la planificación a largo plazo y estratégica, pero particularmente es un sistema. Si no se retroalimenta entre sí y se nutre de nueva información, seguimos con la incertidumbre”, explicó.
Tecnología, personas y gestión del cambio
La conversación también abordó el impacto de las nuevas tecnologías en la minería y el rol que juegan herramientas como la inteligencia artificial, la planificación digital y los modelos de optimización en la toma de decisiones.
Sin embargo, los panelistas coincidieron en que el éxito de estas iniciativas depende tanto de la tecnología como de las personas encargadas de implementarlas.
En este contexto, Pedro González Carbonell destacó que uno de los mayores desafíos de la industria sigue siendo la gestión del cambio organizacional. “El mayor cambio en esta gestión de cambio es visualizar, anticiparse, pero siempre desde la componente humana. Entender de que nuestra dinámica y nuestra cultura va a cambiar en el día a día”, señaló al analizar las transiciones que enfrentan muchas operaciones mineras.

Un llamado a las nuevas generaciones
Durante el cierre del encuentro, los expositores entregaron recomendaciones a los jóvenes profesionales interesados en desarrollar su carrera en minería, resaltando la importancia de conocer las operaciones en terreno, trabajar de manera interdisciplinaria y comprender el impacto que la actividad minera tiene en el desarrollo de la sociedad.
Los panelistas coincidieron en que la minería del futuro requerirá profesionales capaces de combinar conocimientos técnicos, pensamiento estratégico, habilidades de relacionamiento y capacidad de adaptación frente a escenarios cada vez más complejos.
La jornada concluyó con una reflexión compartida: la creación de valor en minería no depende exclusivamente de los recursos disponibles ni de las condiciones del mercado, sino de la calidad de las decisiones que se toman durante todo el ciclo de vida de un proyecto, desde su concepción hasta su ejecución.



