El presidente de la Comisión de Seguridad y Salud Ocupacional del Instituto destacó la importancia de verificar permanentemente los controles críticos en terreno y asegurar que las tecnologías contribuyan a una protección efectiva de los trabajadores.
El presidente de la Comisión de Seguridad y Salud Ocupacional del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh), Ricardo Troncoso, participó en el reportaje central de la edición de octubre de la revista Minería Chilena, titulado “Prevención y seguridad minera: De la norma a la operación en busca de cero fatalidades”. La publicación reúne distintas miradas del sector sobre los desafíos para fortalecer la prevención y resguardar la vida de quienes trabajan en la industria.
Junto al representante del IIMCh, el reportaje recoge los análisis de Gabriel Jeldres, subdirector nacional de Minería (s) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin); Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero; Carolina Vásquez, gerenta general de Sonami; y Dominique Viera, directora sponsor del Comité de Homologación y Productividad de Aprimin.
En su intervención, Troncoso puso el énfasis en la efectividad de las barreras que protegen a los trabajadores frente a los riesgos de una operación. Según explicó, avanzar hacia cero fatalidades exige asegurar que los controles definidos funcionen diariamente y bajo las condiciones reales de cada faena.
“La principal brecha para llegar a cero fatalidades no es saber cuáles son los peligros; es asegurar que las barreras críticas que separan al trabajador del peligro sean técnicamente adecuadas, estén funcionando y sean verificadas permanentemente”, sostuvo.
Esta mirada sitúa la verificación en terreno como un componente esencial de la gestión preventiva. El reportaje aborda, precisamente, la necesidad de que los procedimientos y estándares se traduzcan en prácticas concretas, sostenidas y comprobables en cada tarea y turno, respaldadas por liderazgos presentes y una supervisión activa.
En materia tecnológica, la publicación examina las oportunidades que ofrecen la automatización, la operación remota, la analítica de datos y la inteligencia artificial para disminuir la exposición de las personas a actividades de alto riesgo y anticipar condiciones peligrosas.
Al respecto, Troncoso mencionó la exploración de herramientas de realidad virtual inmersiva por parte de Sernageomin para visualizar taludes y operaciones subterráneas, reduciendo la exposición física de profesionales en zonas críticas. Asimismo, subrayó que la incorporación de estas soluciones debe evaluarse por su contribución efectiva a la seguridad.
“La tecnología no es el control. Es parte del control. Un radar que detecta movimiento, pero no genera una alerta útil, una alarma que nadie atiende o un sensor mal calibrado no constituye una barrera efectiva”, advirtió.
Desde las distintas perspectivas recogidas, el reportaje también destaca la colaboración entre instituciones, empresas y trabajadores, el aprendizaje a partir de los accidentes y la necesidad de extender la capacitación, la asistencia técnica y las herramientas preventivas a la pequeña y mediana minería.
Como reflexión final, el presidente de la Comisión de Seguridad y Salud Ocupacional del IIMCh planteó la importancia de diseñar operaciones capaces de proteger la vida incluso cuando se producen errores o desviaciones.
“Cero fatalidades no significa esperar que nadie cometa un error. Significa diseñar una minería en la que los errores, las desviaciones y las fallas de los controles no tengan como consecuencia la muerte de una persona”, concluyó.






