La visita permitió conocer en terreno el inédito plan de cierre que impulsa la compañía SMP para esta mina, ubicada muy cerca de Santiago.
___________________________________________________________________________________________ 01 julio 2010 Aunque dejó de operar hace diez años, la mina Lo Aguirre continúa hoy activa gracias a un completo e inédito plan de cierre que impulsa la compañía Sociedad Minera Pudahuel (SMP) y que fue conocido en terreno por una delegación del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile.La visita, organizada por la comisión de Sustentabilidad del IIMCh este miércoles 30 de junio, permitió conocer directamente las obras que se efectúan en el marco del Plan de Cierre Ambiental de las faenas Lo Aguirre y La Africana, ambas de SMP. Se trata de obras de gran importancia para la industria minera de Chile ya que el mencionado plan es pionero en remediación de pasivos mineros de lixiviación, según destacaron en la compañía. Enclavada en plena cordillera de la costa, a sólo 16 kilómetros de la capital, la mina cerró su producción el año 2000 después de 20 años de funcionamiento y actualmente se encuentra en la última etapa de su proceso de cierre. Todo ello fue conocido de cerca por la delegación del IIMCh, que fue recibida en la propia faena minera por representantes de la compañía SMP encabezados por el director del plan de cierre, Jorge Joannon. Proceso de cierre voluntario En la charla formal que marcó el inicio de la actividad, la compañía destacó que fue la propia empresa la que presentó en forma voluntaria ante la autoridad minera el plan de cierre de la mina Lo Aguirre, lo cual fue aprobado en diciembre del año 2000 por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Desde entonces, la compañía ha desarrollado un largo proceso de cierre que está próximo a cumplir una década y que significó, en una primera etapa, “desmovilizar” a cerca de 550 personas que trabajaban en la mina. El plan también consideró el desmantelamiento completo de la planta, la eliminación de todo residuo industrial peligroso, la remediación de terrenos, limpieza, rellenos de cavidades, cobertura vegetal y estabilización física, según explicó Jorge Joannon. Este plan también permitió estabilizar física y químicamente los botaderos de lixiviación junto con su correspondiente sellado y recubrimiento. Además se trabajó en un plan de evacuaciones de aguas lluvias y en un plan de forestación. Joannon aclaró que el plan considera un monitoreo post cierre, con un control y seguimiento de las labores de impermeabilización de botaderos y del sistema hidráulico. Todo ello permitirá habilitar, en un futuro próximo, gran parte de estos terrenos para un proyecto inmobiliario de gran escala con condiciones seguras para sus habitantes, según recalcaron en la compañía. |