Socios de IIMCh
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Schwarze fue un prominente socio honorario y medalla al mérito del Instituto que hizo importantes aportes al desarrollo tecnológico de la minería nacional

Este mes de septiembre, el país ha estado marcado por el fallecimiento de relevantes personalidades de acontecer público, y la minería ha sumado a esta lamentable lista el nombre de Hermann Schwarze, destacado socio honorario del IIMCh que falleció a mediados de semana.

Hernann Schwarze egresó como ingeniero civil de Minas de la Universidad de Chile en 1962. Sus compañeros generación fueron otros destacados profesionales de la minería y que también vinculado de una u otra forma con el Instituto, como Sergio Baranovsky, Bruno Behn, Raúl Colttets, Adrián González, Kurt Kandora, Marcelo Lira, Gerardo Muñoz, Fernando Pino, Eugenio Rodríguez, Jorge Schonherr, Marcos Soto y Claudio Valdenegro.

Schwarze recordó siempre de esta etapa el gran valor académico que significó para él, el éxito profesional sus profesores. Destacó además siempre el aspecto práctico que recibió  en sus enseñanzas.

La especialización de este profesional que recibió la medalla al mérito del IIMCh, fue la pirometalurgia, promoviendo que las nuevas generaciones se involucraran con esta área, empezando por las fundiciones de Paipote y Ventanas, inauguradas en 1952 y 1964 respectivamente.

Aporte inédito para la minería nacionalhermann schwarze cuerpo

Pero el hito con que el nombre de Herman Schwarze quedó grabado en la historia de la minería chilena gracias a la repentina chilenización del cobre.
Hasta 1970 la presencia de profesionales de la minería desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos, mantenía relegados a los profesionales chilenos relegados a tareas sin mayor responsabilidad. El traspaso de la  propiedad de las mineras propiciado por el gobierno de Salvador Allende, y la consecuente partida de los profesionales extranjeros, obligó a muchos de los profesionales chilenos más experimentados a dirigir la minería nacional de la época.

Los capitales de inversión se fueron con las empresas estadounidenses, por lo que a pesar de necesitar determinadas tecnologías, su costo obligaba a estudiar nuevas alternativas dentro de país, lo que provocó un inmenso trabajo intelectual y científico por parte los profesionales chilenos.

Una de los resultados positivos de este fenómeno fue el desarrollo de los quemadores de oxígeno de hornos reverberos, que son obsoletos en la actualidad, pero muy útiles en la época, y que fueron copiados con la autorización de Teniente en Canadá.

Este era el camino para el hito más grande de la carrera de Hermann Schwarze que tuvo lugar en la segunda mitad de 1976. Los ingenieros estadounidenses habían dejado el Convertidor Teniente, pero que tenía problemas de funcionamiento, puntualmente con los gases del reverbero.

Fue entonces que junto a su equipo de trabajo, por conformado por él Schwarze, como resultado de un proceso de reclutamiento en todas las escuelas de ingeniería de minas en el Chile de época, tomó la tarea de generar el ahora famoso Convertidor Modificado Teniente, CMT, y continuar con los cimientos de la tecnología made in Chile.
Se modificó el convertidor entre septiembre y diciembre de 1976, sin autorización y con pocos elementos disponibles. Habían explicaciones preparadas si la idea no funcionaba, mientras que la inversión, pese a ser baja, requería de justificación.

En las pruebas de funcionamiento colaboró Johann Von Loebenstein, quien regaló un pequeño convertidor de Chagres para que se realizaran algunas pruebas a escala piloto, previas a las pruebas industriales.

Con estos antecedes el primer CMT, también conocido como “Tarro”, inició sus funciones en 1977 con excelentes resultados. Así empezó entonces oficialmente la manufactura del segundo y oficial CMT, pero nunca con el objetivo de comercializar la patente, sino que el la finalidad puntual de solucionar los problemas técnicos inmediatos de Caletones.

En palabras del propio Schwarze, para concretar el CMT “fue necesario mucho ingenio y audacia, además de una casi nula aversión al riesgo”.
La apreciación general del Convertidor Modificado Teniente por parte de la industria su aumentando y se alzó como una alternativa válida en la industria pirometalúrgica del cobre.

Luego de la puesta en marcha del segundo CMT Schwarze deja Calentones para emprender una variada carrera laboral en que se incluyó sus incursiones en el emprendimiento, en Codelco y en Enami, donde siempre destacó por su constante interés en el la innovación y el avance tecnológico.

Cuando en una entrevista para la edición 106 de la extinta revista “Informativo” del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, le fue solicitado un mensaje para las nuevas generaciones, Schwarze  tuvo sólo palabras de estímulos. “Nunca dejen de estudiar, deben estar al día en el avance tecnológico y en las teorías de vanguardia(…) No deben tener miedo de plantear soluciones nuevas” concluyó.

El IIMCh envía sus más sinceras condolencias a su familia y a los tantos amigos que Hernann Schwarze cultivó en el medio minero.