Capitalización parcial de Codelco podría complicar proyectos por US$16.000 mills.

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Andina 244, Sulfuros RT y el proyecto de continuidad de la división Salvador partirían sus obras después de 2017. Es decir, no entrarían en los recursos que planea comprometer el Ministerio de Hacienda a la minera estatal.

La idea que maneja el Ministerio de Hacienda -y que ha trascendido en los últimos días- de comprometer recursos para Codelco sólo por los cuatro años del actual mandato presidencial, permitirá a la estatal asegurar los recursos para proyectos clave como Nuevo Nivel Mina Teniente y Chuquicamata Subterránea. Pero otras iniciativas no tendrán asegurado su financiamiento.

Es el caso de Andina 244, Sulfuros RT y el proyecto de continuidad de la división Salvador, que eventualmente no alcanzarán a partir sus obras definitivas para esa fecha, lo que podría comprometer la ejecución de estas iniciativas.

De acuerdo con trascendidos, la propuesta que está ultimando Hacienda -y que según se espera, entregará en agosto o a más tardar en septiembre- considera sólo una capitalización durante los próximos cuatro años, dejando la decisión sobre los recursos que precisará la minera estatal a partir de 2018 para el próximo gobierno. La visión detrás de esto es que con el cambio de gobierno también hay un “cambio de dueño” en Codelco y no se le puede amarrar de antemano una decisión.

Sin embargo, esta idea difiere de la que tienen los parlamentarios, que en forma transversal han exigido al Ejecutivo que presente un programa plurianual y permanente, en el que los recursos lleguen de manera automática mediante una ecuación que incorpore el plan quinquenal de inversiones, los costos de producción, la generación de excedentes, la utilidad final de la empresa y los requerimientos de endeudamiento.

Desde la propia empresa se ha señalado que sin capitalización se hace imposible materializar los proyectos estructurales, pues la empresa tiene limitada su capacidad de endeudamiento en los mercados internacionales y seguir abultando los pasivos le hará perder su grado de inversión.

No obstante, la definición de Hacienda mantendría la incertidumbre sobre el financiamiento de proyectos emblemáticos y que son los únicos que agregarán producción a la estatal, pensando que Ministro Hales, Chuquicamata Subterránea y Nuevo Nivel Mina Teniente -que serán ejecutados entre este año y 2018- sólo permitirán mantener los actuales niveles de producción de la estatal.

El propio presidente del directorio de la corporación, Oscar Landerretche, señaló la semana pasada que la meta de producción de Codelco es alcanzar las 2 millones de toneladas (hoy produce 1,7 millón) en 2025, cifra que ha sido rebatida por la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC), que ven detrás de esta meta una postergación implícita de algunas iniciativas como, precisamente, Andina 244, Sulfuros RT y la continuidad operacional de Salvador.

“Nuestro compromiso es cumplir las metas de producción para superar las 2 millones de toneladas de cobre fino por año al 2025 y, de esta manera, mantener el liderazgo como primer productor del mundo”, dijo Landerretche el pasado miércoles en el Congreso. La anterior meta de la compañía era lograr ese nivel productivo hacia 2020.

El ajuste, reconoció el propio presidente del directorio, obedece a retrasos en los proyectos, los que vienen con rezagos en los últimos años.

¿Proyectos en vilo? De acuerdo con el PND 2014-2018 de la estatal, Andina 244 está programado para comenzar a producir en 2023 -lo que implica un aplazamiento de dos años respecto del plan original-, mientras que la decisión de inversión está proyectada para 2016.

En el caso de Sulfuros RT, se está trabajando en la obtención de permisos, tras concluir el estudio de factibilidad que estableció un proyecto con una capacidad de 200 mil toneladas por día de procesamiento. Sin embargo, se está revisando la iniciativa para dar mayor flexibilidad a las demandas de financiamiento, por lo que se redujo a la mitad la iniciativa.

La fase 1 de RT Sulfuros estaría operativa en 2018, mientras que la fase 2 se aplazó para 2022.

“Lo anterior reduce la inversión del proyecto en US$1.390 millones, al mismo tiempo que reduce la producción de cobre y los flujos de ingresos de Codelco en los años 2016 y 2017”, señala la empresa en el documento Financiamiento para el Desarrollo de Codelco, enviado en marzo a Hacienda con carácter de confidencial.

Más complejo aún es el escenario para Salvador. A pesar de que Oscar Landerretche planteó la semana pasada en el Congreso que encontrar un proyecto que dé continuidad operacional a esa división es un objetivo fundamental, por ahora no hay ningún proyecto aprobado. Se está trabajando en Rajo Inca -que costará US$3.000 millones- pero todavía no se aprueba esa iniciativa.

No es todo. Según Codelco, la división Salvador se encuentra en la etapa terminal de sus yacimientos actuales. “La única forma de viabilizar Salvador es mediante el desarrollo futuro de proyecto Rajo Inca (…) sin embargo, la disponibilidad de financiamiento es también una condición determinante para poder considera  su materialización y revertir la condición (actual) de pérdidas de Salvador. Sin el compromiso de realizar este proyecto en el horizonte, Salvador no tiene viabilidad económica”, señaló la empresa en el citado documento confidencial.

Fuente: Pulso