Las opciones de Codelco tras su nueva capitalización

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 Los US$ 200 millones que recibió la empresa del Estado presiona la ejecución de su plan de inversiones. Pese a que su prioridad es concretarlo, la firma ya está evaluando opciones para maximizar los recursos.

Los problemas que ha tenido Codelco para conseguir recursos de parte del Estado han hecho que la estatal comience a examinar su millonaria cartera de proyectos, la que suma US$ 25 mil millones para los llamados proyectos estructurales. Situación que hoy se hace más necesaria debido a los US$ 200 millones que el Estado le autorizó capitalizar para ejecutar su plan de inversiones 2014. Cifra menor a los US$ 1.200 millones que había solicitado en marzo, lo que se suma a lo sucedido durante 2013, cuando recibió US$ 2.000 millones provenientes de utilidades retenidas por el Estado, es decir, no fueron recursos frescos.

Con estos antecedentes, hoy en la mesa de la estatal existen alternativas más económicas para el desarrollo de las expansiones más ambiciosas de la cuprera: Radomiro Tomic y Andina. En conjunto, las iniciativas significan una inversión total de US$ 12 mil millones.

Es que el llamado del gobierno de ser una empresa más eficiente caló profundo en la estatal. El mensaje más fuerte, en todo caso, lo dio el año pasado el ex ministro de Hacienda Felipe Larraín, al señalar que la compañía tenía el “deber” de revisar sus inversiones, sobre todo, tomando en cuenta “las nuevas condiciones de su estructura de costos, de las condiciones de mercado y precios”.

Este año, el mensaje fue similar. Tras la capitalización del martes, la ministra de Minería, Aurora Williams, señaló que la entrega de recursos adicionales está supeditada a que la estatal demuestre que es eficiente a la hora de usar los recursos. “Veamos cómo se colocan. Esto será un punto crucial para determinar qué ocurre con otra inyección de recursos, la que naturalmente viene dentro del proyecto de ley”, señaló en el Congreso.

Esta capitalización, cifra que salió producto de una intensa negociación entre la empresa y Hacienda -indican conocedores de las tratativas-, de todos modos sorprendió en Huérfanos 1270. Así lo afirma el presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) y director de la minera, Raimundo Espinoza: “Esa cantidad ha sido una sorpresa para todos” (ver entrevista). La FTC se siente defraudada con el actuar del gobierno, explica Espinoza, quien espera expresar su descontento directamente a la Presidenta Michelle Bachelet el próximo 10 de agosto, cuando visite Radomiro Tomic, en el marco de su primera visita a Calama.

Alternativas en la mesa

Y es, precisamente, en la expansión de Radomiro Tomic donde la estatal ha estado trabajando más intensamente para maximizar los recursos. Es que para evitar el cierre de la mina, Codelco propuso la construcción de un megaproyecto, cuya inversión asciende a US$ 5.372 millones y que contempla la construcción de la planta concentradora más grande de la industria -vital para el proceso que permite producir el cobre- y también una planta desaladora de 1.630 litros de agua por segundo, la de mayor capacidad que se haya construido en el mercado.

Con la alternativa que se lleva analizando hace unos 10 meses y que cuenta con estudios de ingeniería asociados, se contempla ir hacia un proyecto modular, donde su primera etapa considera la construcción de una planta concentradora que pueda procesar 100 mil toneladas de mineral por día (ktpd), la mitad de la capacidad inicial. También rebaja a 600 litros por segundo la construcción de la planta desaladora. Según una presentación de junio de los trabajadores, con esta alternativa, la rebaja mayor está en las inversiones para la planta desaladora, que baja en casi 40%, desde los US$ 1.538 millones que se estimaban inicialmente, a los US$ 932 millones.

Este proyecto, que hoy está en tramitación ambiental, debería entrar en operaciones en 2018, año en que se comienzan a agotar los minerales oxidados del yacimiento. Por eso, esta alternativa es una de las más factibles, indica un trabajador de Codelco.

Análisis de servilleta

Otro de los proyectos analizados es la expansión de Andina, evaluación que aún está en “diseño de servilleta”, como se dice en jerga minera, es decir, todavía no hay estudios de ingeniería asociados. Este es el proyecto más ambicioso de la estatal. Su plan inicial es elevar la producción del yacimiento ubicado en Los Andes, hasta alcanzar las 600 mil toneladas de cobre fino. Para eso se debe construir una nueva planta concentradora de 150 mil toneladas de mineral por día (ktpd).

El problema de esta iniciativa es que el nuevo equipamiento se ubicaría a más de 2.500 metros de altura, generando un impacto ambiental relevante y, además, contempla la construcción de túneles de una extensión de 25 kilómetros. Estos dos elementos hacen que el proyecto considere una inversión de US$ 6.808 millones, la más cara de Codelco.

Dentro de las alternativas que están sobre la mesa está elevar la capacidad de tratamiento de mineral, pasando de las actuales 94 mil toneladas de mineral por día a 120 mil. Luego, subir a una fase de 180 mil y así hasta alcanzar las 244 mil toneladas de mineral por día, límite que contempla el diseño original del proyecto. Con esto, indican los trabajadores, se podrá reducir el costo de inversión, el que ahora alcanzaría los US$ 3.900 millones.

El proyecto Andina 244 ingresó a tramitación ambiental en enero de este año y la minera se encuentra elaborando las respuestas a las consultas de los servicios que integran el Sistema de Evaluación Ambiental, las que deberían estar a fines de este mes. Según las estimaciones de la minera, se espera que la aprobación ambiental se obtenga en 2016.

Codelco defiende plan

Pese a estos análisis, en Codelco señalan que la minera impulsará su cartera de proyectos original. “Es nuestra responsabilidad evaluar distintas alternativas para desarrollar los proyectos, sobre todo cuando son del tamaño y complejidad como los que estamos impulsando”, explica el vicepresidente de Proyectos de Codelco, Gerhard von Borries. Agrega que, “sin embargo, en Codelco estamos convencidos de que los proyectos estructurales son proyectos rentables y que aportarán beneficios relevantes para Chile”.

En este sentido, Von Borries señala que Codelco no ha cambiado su foco y que la ejecución de esta cartera de proyectos “es un vehículo fundamental para la competitividad futura, ya que contribuirá a bajar los costos de producción y, por tanto, aumentarán los márgenes de ganancia por cada libra de cobre”.

Agrega que, además, el directorio ha reiterado que la ejecución de los proyectos estructurales es fundamental para asegurar el futuro de la minera. “De no avanzar en el plan de inversiones propuesto por la corporación, Codelco verá en el corto plazo mermada su producción y contribución de excedentes al Estado de Chile”, dice.

Capitalización con metas

En la minera, explica una fuente de la estatal, hoy existe un aire más positivo respecto de la obtención de recursos por parte del Estado, gracias al proyecto de ley que el gobierno enviará en el tercer trimestre para capitalizar de forma plurianual la empresa. El compromiso que Bachelet anunció el 21 de mayo fue ratificado por la ministra de Minería esta semana. Williams señaló que se está avanzando en el proyecto de ley y que hoy el trabajo del gobierno está centrado en determinar el monto que Codelco requiere año a año para su capitalización.

Otra de las cosas que el gobierno está trabajando en el proyecto es establecer compromisos con la estatal, de manera que la entrega de recursos esté condicionada a mejoras de gestión y hacer buen uso de los recursos, entre otros puntos.

A Codelco estas exigencias no incomodan. Lo que le preocupa a la estatal es la “segunda cuota” de capitalización que puedan obtener. Esto, porque existe premura para definir si se avanza o no en la transformación de la mina Chuquicamata a una operación subterránea. La decisión de inversión por parte del directorio debería estar a más tardar en septiembre próximo. Se estima que para que el proyecto avance hacia las obras definitivas se requiere de US$ 1.000 millones. Hoy se han invertido cerca de US$ 800 millones en las obras tempranas, actividad que a la fecha lleva un avance de 85%.

Fuente: La Tercera