CAP estudia sumar a terceros para desarrollar proyectos y reduce 20% producción 2014

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Baja del hierro ha complicado aún más a la empresa, que ya sufría en el negocio siderúrgico. Su capitalización bursátil se ha derrumbado 53% en doce meses, lo que equivale a US$1.700 millones. Este año producirá 20% bajo lo presupuestado.

Al complejo escenario que vive CAP con el acero en el mercado chileno, producto del ingreso masivo de productos baratos de origen chino, a CAP se le sumó en 2014 un escenario de caída brusca de precios en el mercado internacional del hierro.

Se trata de un negocio clave para CAP: en 2013 la minería representó el 92% de su Ebitda y es allí donde ha volcado las inversiones el grupo en los últimos años.

En respuesta a este panorama, la firma presidida por Roberto de Andraca decidió revisar los planes de corto plazo a fin de ajustarse al nuevo escenario, mirando reducciones de costos y revisión de inversiones.

Una de las primeras decisiones tomadas por la administración fue la de “monetizar” sus proyectos mineros, de los cuales los dos más avanzados -El Tofo y Alcaparra- requieren una inversión que fluctúa entre los US$3.600 millones y los US$4.800 millones.

Según la compañía, esto significa que para el desarrollo de los activos “se estudiarán diversas estructuras que combinen distintas opciones societarias, comerciales y financieras”.

Algunos agentes del mercado especulan que la empresa estaría abierta a vender parte o la totalidad de algunos de los proyectos, dada la actual situación. No hubo respuesta a esta inquietud específica por parte de la empresa.

Lo que sí reconoce la compañía es que está modificando los planes mineros de los proyectos recientemente concluidos para adecuarlos a la nueva realidad. “Dentro de este esfuerzo, la compañía está reprogramando su aumento en la capacidad de producción de Cerro Negro Norte y en los trabajos de Romeral fase V (...). Futuros cambios a este programa podrían ser efectuados dependiendo de las condiciones de mercado”, explicó la compañía en una presentación a inversionistas.

El ajuste es de una magnitud importante. Según la última proyección, este año CAP producirá 13 mil toneladas de mineral de hierro, 20,1% menos que lo que estimaba a comienzos de año (15.608 toneladas, según una presentación de noviembre de 2013).

El recorte además llegará al 11,5% en 2015 y el 5,9% en 2016.

En materia de costos, la firma espera reducir unos US$142,7 millones este año (ver tabla). Destaca el recorte de personal en las áreas de acero y procesamiento de acero, que significó la desvinculación de 685 trabajadores entre diciembre de 2012 y septiembre de 2014, el 28% de la dotación propia

La cotización de mercado de CAP refleja la preocupación existente por el devenir de la empresa. Sólo en octubre CAP ha perdido el 6,18% de su valor, acumulando en 2014 una merma de 39,15%. En doce meses los títulos pasaron de cotizarse en cerca de los $11 mil por acción a menos de $6 mil, lo que representa una baja del 53% en capitalización bursátil (US$3.200 millones versus US$1.480 millones).

En comparación con 2012 la caída es aún más drástica: entonces (octubre de ese año) CAP valía US$5.162 millones en bolsa, con lo que el descenso alcanza el 71% en dos años.

Si bien, las actuales recomendaciones de corredoras se sitúan entre “mantener” y “comprar”, hay algunas que están en revisión. La duda principal es ¿cuándo se recuperará el precio del mineral de hierro?.

Arturo Prado, analista de Credicorp, sostiene que el cambio que ha mostrado en 2014 el precio del hierro obedece, aparentemente, a una situación más bien estructural.

“Está entrando muy fuerte oferta principalmente desde Australia y Brasil con costos muy bajos. Entonces lo que ha pasado es que hacia 2017-2018 se espera un aumento en la oferta de entre 400 mil y 450 mil toneladas adicionales de mineral de hierro. Eso está impactando los precios”, asegura.

¿Alguna esperanza para CAP?

Esta situación está afectando fuertemente a los productores chinos que tienen costos más elevados, lo que equivale al 20% de la producción global. En el mercado apuestan a que estos productores irán cerrando, lo que podría ayudar a reducir la oferta y a recuperar parte de los precios. Pero no hay certeza de ello.

Fuente: Pulso