Reconocimientos y homenajes marcan cena de la 62ª Convención

62° Convención IIMCh
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La tradicional cena concluyó con una animada fiesta bailable que contagió a todos los asistentes.

 

Con una masiva asistencia de socios del Instituto e invitados especiales se realizó la habitual cena de gala de la Convención del IIMCh, que marca una de las últimas actividades sociales del tradicional evento organizado por el Instituto.

Esta vez la cena se realizó en el Park Hotel de Calama, sede de la 62ª Convención, e incluyó una ceremonia previa a la cena propiamente tal con una serie de reconocimientos y homenajes.

Tras los saludos del presidente del Instituto, Luis Sougarret, y de los dos chairman del evento, Julio Aranis y Christian Thiele; el director Nacional del Sernageomin dirigió un breve mensaje a los presentes en el que destacó el logro de seguridad de la división Chuquicamata por alcanzar más de 5 millones de horas de trabajo sin accidentes con tiempo perdido.

Este reconocimiento fue agradecido especialmente por el gerente General de la división, Julio Aranis, quien destacó el gran hito que significa para la empresa estatal alcanzar un logro de esta magnitud, inédito para cualquier otra división (ver nota aparte ).

Tras los discursos de rigor, la ceremonia continuó con la tradicional y emotiva entrega de medallas en reconocimiento a los socios que cumplen 25 y 50 años de trayectoria profesional (ver nota aparte).

Los estudiantes, que este año llegaron en gran número a participar de la 62ª Convención, también quisieron sumarse a la ceremonia, leyendo una carta pública en la que expresaron su sincero agradecimiento al Instituto por ser acogidos en esta versión del evento.

Finalmente y en forma sorpresiva, el presidente del Instituto Luis Sougarret entregó en nombre de todo el directorio del IIMCh un reconocimiento al gerente de la institución, Enrique Miranda, por su aporte y contribución al Instituto durante los años en que ha ejercido el cargo.

Después de la ceremonia, los asistentes disfrutaron de la cena que dio paso luego a la esperada fiesta bailable, animada por una entusiasta banda de música en vivo que prendió los ánimos de todos los presentes.

El repertorio se paseó por distintos ritmos para todos los gustos, como cumbia, rock, sound, pop latino, y hasta reggaetón, lo que mantuvo la pista de baile copada durante casi toda la fiesta, principalmente gracias al entusiasmo de los más jóvenes.